Mayo 2012

El apego
 
¿A dónde se fueron las hojas caídas?—
Volaron en búsqueda de sus raíces…
Tan sólo el columpio se queda unido
A la rama desnuda y a los recuerdos felices…

Aquí la alegría vivirá para siempre—
A pesar que en echarla insista el viento
Y las huellas de risas no irán del asiento
Por más que la lluvia borrarlos intente.

Brazos fuertes están agarrando la rama
Simulando un péndulo—columpian el vano
Se balancean, abriendo la brecha en el tiempo
Invitando a entrar en su mágico templo.
 


Foto: M.V. Texto: Xénia Tym

Subir
 
 
 
—Debo subir. Lo siento en lo más profundo. Aquí abajo el aire es de segunda mano, solo arriba es puro, fresco y limpio. Debo subir. Subir y subir. Por lo pronto me conformo con estos primeros escalones, subir. Aunque sólo sea para demostrarme que soy capaz de hacerlo. ¿Podré? Claro, seguro, ya verás como… bueno, creo que sí. Subir, subir, subir… por lo menos subir hasta que mi nariz quede por encima de las de los demás.

—Bien. Los primeros escalones costaron lo suyo pero los subí. Me pisaron y pisé, pero subí. Ahora ya he alcanzado una altura respetable pero debo subir, debo seguir subiendo; no puedo dejar de subir. No quiero mirar hacia abajo; alguien podría haber seguido mis pasos… debo subir y seguir subiendo. Si me paro alguien puede alcanzarme. Y si me alcanza podría arrojarme al vacío. Así que para no caer debo seguir hacia arriba. Abajo ya no es sitio para mi y aquí no puedo quedarme.

—Subir, debo subir y llegar a lo más alto. ¿Y si soy yo quien alcanza a alguien? No dudaré. Lo precipitaré al vacío si me entorpece. No es culpa mía; es sólo que no hay suficientes escaleras para todos. No es culpa mía ¿verdad? Dime, y dime la verdad, ¿Qué harías tú? Si después de alzarte por encima del resto, de disfrutar de unas bocanadas del mejor aire puro, ¿de repente te encontraras con el pie de otro en tu cara? Dime la verdad. Querrías seguir, seguir subiendo, subiendo y subiendo. Agarrarías ese pie con toda tu fuerza y empujarías a su propietario a la nada. Porque abajo ya no puedes volver y donde estás no te puedes quedar.
 


Foto: M.V. Texto: JMS

Hambre
 
 
 
 
 
 
 
 
Te comería hasta quedar sin respiración pero veo que jamás me saciaría ante semejante belleza. Te bebería hasta secar el lago en el que habitas; no me mires así que me duele. Me duelen tus puntas afiladas, bien trazadas de nieve. Gracias a las nubes imagino tu cima opaca erigida ante mí y yo me entrego a su grandeza. El hambre aprieta mi tripa y los pájaros piden lo que les corresponde; a cambio de comida, ellos dormirán: mi estomago callará manso. Entonces tú me regalas el aliño del plato estrella vestido de azul y plomo, te preparas para ser devorada por mí, que tanto te amo, toda, única. Mi querida madre tierra… y mar. Cielo… y montaña.
 


Foto:Annick Galimont Texto: Olatz Baraka

El jardí regat 
 
 
 
Estàs conduint per Barcelona i et sorprens perquè no has posat música i a tu t’encanta conduir amb música. Aquest matí t’ha despertat una trucada de la mare. Estàs desperta? Sí. Males notícies, l’àvia s’ha mort. Vine. I t’aixeques, et vesteixes i condueixes per Barcelona cap a casa els pares. Fa anys que l’àvia va deixar la seva casa vella del poble i va anar a viure amb ells a la ciutat. No s’hi va arribar a acostumar mai. Estàs conduint sense música i això et sorprèn. Un escena es projecta a dins del teu cap sense parar. Una escena que et tranquil•litza. Esteu al poble i el cel està molt blau. Molt.Tu estàs asseguda a les escales del jardí de casa l’àvia menjant una llesca de pa amb melmelada i l’àvia rega les plantes i va descalça i té els peus mullats. La finestra està oberta i se sent música. Fa olor a gerani. Vine que et netejaré les mans. T’aixeques i l’aigua brolla de la mànega. Aigua fresca i les manetes netes. Gràcies àvia i l’àvia continua regant i la música que s’escolta molt bé perquè la finestra està oberta. Tornes a seure a les escales. Fa olor a gerani i el cel està molt blau. Molt. Condueixes sense música i això et sorprèn. L’àvia, fa anys, va anar a viure a Barcelona i no s’hi va arribar a acostumar mai. El gust de melmelada de maduixa encara et dura i mires els peus de l’àvia descalços i mullats. Se sent música, el cel està molt blau i fa olor a gerani. Aparques al carrer dels pares. Puges a l’ascensor. La mare obre la porta. T’abraça. Entreu a casa. No ho entens però una lleu olor a gerani et bufeteja la cara i et dóna un cop de puny a l’estómac. L’àvia està a l’habitació, la vols veure? Clar que no la vols veure. No, no la vull veure. Camineu pel passadís i gires una mica el cap perquè ara passeu per davant de la seva l’habitació. Vols prendre res? No pots apartar la mirada. De cop t’atures. A través de l’escletxa de la porta has vist els peus de l’àvia. Estan descalços i mullats. Vols prendre res? No, però m’agradaria posar música.
 
 
El jardin regado
 
 
 
Estás conduciendo por Barcelona y te sorprendes porque no has puesto música y a ti te encanta conducir con música. Esta mañana te has despertado con una llamada de tu madre. ¿Estás despierta? Sí. Malas noticias, la abuela se ha muerto. Ven. Y te levantas, te vistes y conduces por Barcelona hacia casa de tus padres. Hace años que la abuela dejó su casa vieja del pueblo y se fue a vivir con ellos a la ciudad. Nunca llegó a acostumbrarse. Estás conduciendo sin música y esto te sorprende. Una escena se proyecta en tu cabeza sin parar. Una escena que te tranquiliza. Estáis en el pueblo y el cielo está muy azul. Tú estás sentada en las escaleras del jardín de casa de la abuela comiendo una rebanada de pan con mermelada y la abuela riega las plantas y va descalza y tiene los pies mojados. La ventana está abierta y se oye música. Huele a geranio. Ven que te limpiaré las manos. Te levantas y el agua brota de la manguera. Agua fresca y las manitas limpias. Gracias abuela y la abuela continua regando y la música que se oye porque la ventana está abierta. Vuelves a sentarte en las escaleras. Huele a geranio y el cielo está muy azul. Conduces sin música y eso te sorprende. La abuela, hace años, se fue a vivir a Barcelona y nunca llegó a acostumbrarse. El gusto de mermelada de fresa aún te dura y miras los pies de la abuela descalzos y mojados. Se oye música, el cielo está muy azul y huele a geranio. Aparcas en la calle de tus padres. Subes al ascensor. Tu madre abre la puerta. Te abraza. Entráis en casa. No entiendes el porqué pero un leve olor a geranio te abofetea la cara y te da un puñetazo en el estómago. La abuela está en la habitación, ¿la quieres ver? Claro que no la quieres ver. No, no la quiero ver. Camináis por el pasillo y giras un poco la cabeza porque ahora pasáis por delante de su habitación. ¿Quieres tomar algo? No puedes apartar la mirada. De golpe te paras. A través de la rendija de la puerta has visto los pies de la abuela. Están descalzos y mojados. ¿Quieres tomar algo? No, pero me gustaría poner música.
 


Foto:M.V. Texto: Elisenda Solsona Margarit

Supercalifragilisticoexpialidoso
 
 
 
 
 
La hija secreta de Dick Van Dyke y Mary Poppins abrió su paraguas por enésima vez y lo elevó al aire, pero nada ocurrió. Sus pies continuaban firmemente pegados al suelo. La genética no había sido generosa con ella. Entre otros defectillos, poseía un tartamudeo que le impedía decir correctamente supercalifragilisticoexpialidoso en menos de tres minutos y unas articulaciones tan desencajadas que le hacían dominar una desmedida variedad de andares absurdos.

Cerró su paraguas decepcionada y se puso a llover. Tampoco tenía mucha suerte. Aunque eso iba a cambiar tan pronto levantara la mirada del suelo. Aparecería un hombre extraño y se enamorarían locamente. No tardarían muchos días en besarse y ella por fin volaría, enredada en sábanas blancas…entre supercalifragilisticoexpialidoso y supercalifragilisticoexpialidoso.
 


Foto: Annick Galimont Texto: Alex Nogués Otero

Profesional de la calle
 
 
—Disculpe, ¿tiene un momento para salvar el planeta?

—¿Basta con un momento? ¿De qué iba a servir?

—Para dejar un lugar mejor para nuestros hijos…

—¿No te parece que vas un poco deprisa? Nos acabamos de conocer… no es que sea de los que no se comprometen pero es que no sé ni como te llamas, no he comprado ningún anillo, ni negociado la hipoteca y todo eso, ¿no?

—Eeeh. ¡No, no, no! Quiero decir nuestros hijos en general, los hijos de la gente, las futuras generaciones… Velar por su bienestar…

—¡Aaah! Lástima. Pero yo pensaba que de eso se encargaban sus padres… Ya sabes, tapar los enchufes para que no se electrocuten, obligarles a mirar a ambos lados de la calle antes de pasar, todo eso.

—No, salvar el planeta es cosa de todos. Pero si no te interesa no te hago perder más tiempo….

—Oye, por cierto… Exactamente ¿qué parte del mundo vais a arreglar con el momento que te acabo de dar? Es por si algún día voy por ahí, poder decir: “¡Ey! Este tramo de Amazonas lo salvé yo en un momento perdido”.

—Oiga señor, creo que no se lo toma muy en serio y que está haciendo que pierda MI tiempo. Yo estoy trabajando y no paseando ¿sabe? Algunos tenemos que ganarnos la vida. ¡Señora, señora! ¿Tiene un momento para…
 


Foto: Noemí López  Texto: JMS

Utopías olvidadas
 
 
 
 
 
 
Éramos jóvenes, idealistas y confiábamos que podríamos cambiar el mundo. Creamos millones de utopías que bailaban a nuestro alrededor y nos hacían sonreír pensando que algún día poblarían el mundo y cobrarían sentido haciendo la vida un poquito mejor. Pero la realidad llegó como un jarro de agua fría e hizo que despertáramos de nuestra fantasía. Hoy nuestros sueños y utopías se amontonan en un callejón oscuro sirviendo de hogar a vagabundos y gatos. Al principio la gente se preguntaba que eran todas esas cajas que brillaban y se mecían ante la pura e ilusionada mirada de un niño, pero hoy ya no le importa a nadie, no son más que una parte del esqueleto de esta ciudad sin vida ante la que la gente pasa sin hacer caso alguno.
 


Foto: M.V.  Texto: Julia Leirado

Lo mejor está por llegar
 
 
 
Me ha costado lo mío pero ya veo la luz al final del túnel. Voy justa de tiempo así que disculpa esta nota tan apresurada. A pesar de la distancia he encontrado la manera de hacerte llegar mis papeles, esto lo recibirás por la misma vía. Ya sé que no es gran cosa lo que he escrito estos últimos años y sí, también sé que nunca me has creído cuando decía que no escribía porque no tenía nada qué decir. Bueno, vale, tenías razón. ¿Contento? Lo he pensado y sí, tenía cosas que decir pero eso no es lo importante. Nadie escucha ¿lo entiendes? Todo el mundo parlotea y se las da de intelectual, lo saben todo y no prestan atención a nadie. ¿Para qué decir algo cuando todos lo saben todo? Estando rodeados de tantos hombres del Renacimiento (por Dios, qué expresión más zafia, más cursi y más, más… creo que me ha subido el azúcar en sangre, pero a lo mío o no me dará tiempo de acabar esto) para qué tomarse la molestia de añadir algo. Si nadie escucha para qué hablar, si nadie lee para qué escribir. Es absurdo. Tú dirás que tu sí… vale, sí. Pero eso no basta ¿sabes? Es como cuando tu madre te dice que eres la niña más bonita del mundo aunque lleves gafas, ortodoncia y te haya salido un grano… vale, a alguien le pareces bonita pero… ¿tú te lo creías? Resulta que la mayoría sí; debería estar prohibido ser tan tonto. Esa mayoría vociferante que cuando descubre una palabra en algún diccionario se muere de ganas por encajarla a martillazos en cualquier frase para demostrar lo listos que son. Aunque nadie se dé cuenta porque todos están ocupados haciendo lo mismo. Me he ido por las ramas. Bueno, pues eso, que la luz se acerca y no me da tiempo para más.

PD: A quien me encuentre. Por favor, ya sé que es pedir mucho tras las molestias que te voy a ocasionar, lo digo por la interrupción del servicio, el levantamiento del cadáver y todo eso. Pero, por favor… ¿serías tan amable de llevarle esta nota a mi marido? Con quemarla y esparcir las cenizas al mar será suficiente. Gracias.
 


Foto: M.V.  Texto: JMS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Aviso:

    Licencia Creative Commons


    Todas las obras contenidas en este blog están bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

  • mayo 2017
    L M X J V S D
    « Abr    
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    293031  
  • Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

    Únete a otros 51 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: